SAN MARCOS, TRADICIONES RELIGIOSAS Y PAGANAS

Muchos municipios de la comarca celebran la festividad de San Marcos el día 25 de abril.

Destacamos la romería  que se celebra en la localidad de Povedilla, en la ermita que lleva el nombre del Santo y que ha sido construida recientemente con colaboración vecinal en la Loma del Aire.

Durante tres días se reúnen grupos de amigos y familias instalados en tiendas de campaña y en los más pintorescos refugios con el fin de “Sanmarquear”, tres días disfrutando en familia y amigos en la que no puede faltar el “Hornazo”, una torta tradicional, dulce, cocida en horno de leña, a la que se incrustan huevos cocidos y chorizos. Este dulce también se suele comer en otras localidades como Bienservida, donde antiguamente, en esta fecha, se solía bendecir el campo.

En otras poblaciones como Cotillas y Viveros, es tradicional  salir al campo, en algunos casos, con comidas tradicionales como los Bizcochos de San Marcos de El Ballestero o la “Mona”, en el Salobre, donde el paraje elegido es el Estrecho del Hocino, los grupos van  caminando y a su vez atando plantas en una ceremonia pagana que consiste en “atar los cojones al diablo”, con el fin de ahuyentarle.

En otras localidades como Alcaraz y algunas aldeas de la Sierra, la tradición consiste en hacer sonar campanillas y cencerros por caminos y campos, tirar piedras desde el sitio más alto, lo más lejos posible, todo ello con la misma finalidad: “espantar al diablo”.

Espantar el diablo o atarlo es arrojarlo simbólicamente del lugar donde el hombre desarrolla su vida y trabajos, y constituye el motivo central de la ceremonia pagana que se ve cumplida con la ejecución de actos rituales diversos, entre los cuales se cuentan el hecho de anudar las tallos de una planta o las briznas de una hierba alta, una mata de trigo verde o la rama de un arbusto –la retama casi siempre–, con lo que figuradamente se ata,  se hace un pelele, espanta o arroja fuera del lugar.

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